Cuando ya pensaba que lo de salir hasta la madrugada formaba parte de mi pasado reciente, de repente en Zaragoza aparece un pub en el que da gustico estar de la buena música que ponen. Se llama Bunker y en él suelen ejercer de pinchadiscos la pareja que más sabe de música pop a muchos kilómetros a la redonda: Los Novios Instantáneos. Gracias a ellos lo de salir por la noche ya no es algo que hago casi a regañadientes para contentar a mi pareja o a algún amigo bailongo, o para salir de la rutina algún sábado. Precisamente ahora que tengo prohibidísimo beber alcohol.
Tal vez sea esa la razón -porque no puedo beber alcohol, ni leche, ni pan, ni muchas otras cosas ricas y me tengo que alimentar básicamente de arroz y pescado, como se dice de los orientales- por la que me han invitado a pinchar dentro de la Semana Oriental de la programación del Bunker. Mi debut como DJ será este viernes 11 de julio en la Fiesta Chinorri.
Para mí es todo un acontecimiento y me hace mucha ilusión, por eso estoy todo el día dando vueltas y más vueltas a la lista de canciones que he seleccionado. Cuando no me decido por el momento en que sonará tal canción de Pet Shop Boys, me pregunto si no sería mejor quitar de la lista a Beyoncé y pongo en su lugar esa de Solange de la que tanto hablan. Y no quiero ni hablar del porrón de remixes que me he tenido que escuchar de Björk hasta encontrar un par de diferentes épocas que se pudieran bailar.
De todo lo que hoy lunes tengo decidido no sé cuanto ni en qué llegará a pincharse el viernes por la noche. Suenen las canciones que suenen, espero que todos los que estéis por allí disfrutéis al máximo de mi debut en la cabina y que esto se repita unas cuantas veces más. Puedo asegurar que no faltarán Björk, La Casa Azul, Hot Chip, Pet Shop Boys, Madonna, Róisin Murphy, Yazoo, Hidrogenesse y muchos muchos más. Además, se proyectará ‘Drowning Restraint 9′, la marcianada pseudoriental que Björk hizo con su marido Mathew Barney, podréis aliviar el calor con los pai-pai traídos directamente del pabellón de Taiwan de la Expo, ligar con el extraño que se oculta detrás de una máscara y, sobre todas las cosas, bailar, bailar y bailar hasta bien entrada la noche.
Lo que puede encontrarse en las áreas de descanso nunca dejará de sorprenderme. Ahora el autobús Zaragoza-Madrid ya no para en aquel deprimente bar de carretera de Esteras de Medinaceli {225}, sino en una aséptica área de descanso con bocatas, cuartos de baño y una tienda de souvenirs con artículos tan ridículos como este.
Ayer estuvimos dando una vuelta por los alrededores de la Expo para ver qué pinta tenía. Lo de dentro no sé como estará, pero en las inmediaciones era habitual encontrarse visiones como esta: un carril bici interrumpido por una marquesina.
La semana pasada comenzó la instalación de la obra ‘Manantial’ de Federico Guzmán y Fer y yo decidimos dar un paseo por los alrededores del Puente de la Unión para ver qué pinta tenía. Se trata de una botella chafada de seis metros de altura colocada en un estanque.
Gracias a la revista Lápiz me he enterado de la exposición que ha podido verse en el Museo Van Gogh de Amsterdam sobre John Everett Millais, cofundador de la Hermandad Prerrafaelita (sólo por el nombre ya merece formar parte de la historia del arte) y a su vez uno de los pintores ingleses más importantes de la segunda mitad del siglo XIX.
La semana pasada, Fer y yo decidimos dar un largo paseo desde la pasarela peatonal de la Estación Zaragoza Delicias hasta la recientemente inaugurada Pasarela del Voluntariado. Nuestro objetivo fue echar un ojo a las obras de la Expo, pues faltan menos de treinta días para su inauguración y queríamos comprobar con nuestros propios ojos el estado de las obras.